El mundo no está a tus pies
Las desmesuradas reacciones del Kremlin ante las acciones de Europa revelan la creciente incapacidad de Moscú para moldear el mundo según sus intereses.
A medida que la guerra de Rusia contra Ucrania se prolonga, los desesperados intentos del Kremlin por moldear la realidad a su gusto siguen fracasando. Ya sea tratando de desacreditar los procesos democráticos, socavar los movimientos de la sociedad civil o denigrar a las instituciones europeas, las tergiversaciones y torpes mentiras de Moscú siguen chocando con la realidad sobre el terreno.
Las manipulaciones del Kremlin contra Georgia
El manual de manipulación del Kremlin se ha vuelto cada vez más aburrido y predecible en sus intentos por desacreditar las protestas legítimas en Georgia. Con la ciudadanía georgiana echada a las calles tras la decisión del gobierno de suspender las negociaciones de adhesión a la UE y las denuncias por fraude electoral en las elecciones parlamentarias de octubre de 2024, los portavoces de la desinformación pro-Kremlin no han tardado en recurrir a sus justificaciones favoritas: «golpes de Estado orquestados por Occidente» y «revoluciones de colores».
Mientras que la presidenta Salomé Zurabishvili ha expresado su profunda preocupación por las irregularidades electorales, la UE ha exigido una investigación transparente de las infracciones denunciadas y ha manifestado su seria inquietud por el retroceso democrático de Georgia. Entretanto, los portavoces de la desinformación de Moscú estuvieron de lo más entretenidos reciclando sus teorías conspirativas de hace una década sobre la Revolución de la Dignidad de Ucrania de 2014.
Esta narrativa del Kremlin, que ha quedado algo anticuada, forma parte de una estrategia deliberada para desacreditar de forma preventiva a la sociedad civil georgiana: los medios pro-Kremlin llevan meses advirtiendo sobre una supuesta «revolución de colores» inminente, con el objetivo de envenenar el espacio informativo antes de las previsibles protestas contra el partido en el poder.
… y Rumanía
La incapacidad del Kremlin de aceptar las realidades democráticas se evidencia igualmente en sus intentos de injerir en las elecciones presidenciales de Rumania. El canal de televisión pro-Kremlin Zvezda, dirigido por el Ministerio de Defensa ruso y sujeto a las restricciones impuestas por la UE, está tratando con todas sus fuerzas de tergiversar los resultados de la primera ronda de las elecciones para mostrar un supuesto sentimiento prorruso generalizado en Rumanía.
Tras haber escrutado 9,4 millones de papeletas, el candidato de derechas Călin Georgescu, cuya campaña incluía reducir el apoyo de Rumanía a Ucrania, se enfrentará en la segunda vuelta, que tendrá lugar el 8 de diciembre, a la reformista Elena Lasconi.
El Kremlin versus la nueva Comisión Europea
La aprobación e inicio del segundo mandato de Von der Leyen al frente de la Comisión ha provocado una sorprendentemente intensa oleada de ataques por parte de los medios pro-Kremlin. Como informamos recientemente, RT, el medio portavoz de la propaganda del Estado ruso, está difundiendo frenéticamente narrativas sobre la «militarización de la UE», mientras que Konstantin Gavrilov, representante de Rusia en las conversaciones de Viena sobre control de armas, especuló sobre la transformación de la UE de una «alianza puramente económica y política» en una «amenaza militar».
A Moscú parece molestarle especialmente la nueva composición de la Comisión, con Dmitri Medvédev calificando a sus miembros de «nulidades con una autoestima desorbitada». Los medios pro-Kremlin se han mostrado especialmente hostiles ante el nombramiento de la ex primera ministra estonia, Kaja Kallas, como alta representante y del ex primer ministro lituano, Andrius Kubilius, como comisario de Defensa, a quien han tildado de «comisario de la guerra contra Rusia».

Incremento de la cobertura de los medios pro-Kremlin tras la aprobación de la nueva Comisión Europea
Nuestro seguimiento de los medios y de los portavoces de la propaganda pro-Kremlin en lengua rusa ha detectado un notable aumento de los mensajes hostiles. El 2 de diciembre, registramos 179 menciones, lo que representa un aumento del 1105 % en comparación con la media diaria. Como era de esperar, la cobertura fue en su inmensa mayoría negativa, con un 75 % de menciones no neutrales que expresaban sentimientos negativos, lo que representa un aumento extraordinario del 5800 % en comparación con los niveles habituales. Las narrativas se centraron en gran medida en la Alta Representante y Vicepresidenta Kaja Kallas, cuyo nombre se mencionó en 141 ocasiones, junto con frecuentes referencias a temas relacionados con la política de seguridad.
La retórica desmesurada de los secuaces del Kremlin, que va desde llamar a Von der Leyen «reina Ursula» hasta atacar a los nuevos comisarios, pasando por difundir teorías conspirativas sobre Bruselas, supuestamente empeñada en usurpar el poder a los Estados miembros, revela tanto una creciente ansiedad de Moscú ante una Unión Europa más asertiva como una gran frustración ante una irrelevancia cada vez mayor de Rusia.

Más desinformación pro-Kremlin de esta semana que hace que nos frotemos los ojos con incredulidad
- Un medio pro-Kremlin en lengua española está reciclando una de las narrativas favoritas del Kremlin de todos los tiempos: el fracaso de las sanciones occidentales. Faltando a la verdad, se afirma que han llevado a EE. UU. a una deuda astronómica y a la ciudadanía europea a congelarse de frío, en lugar de afectar a Rusia. Si bien es cierto que la deuda pública de EE. UU. ha alcanzado los 36 billones de dólares, atribuirlo al apoyo militar de Ucrania es una triquiñuela matemática. El gasto militar representa aproximadamente una sexta parte del gasto federal anual, es decir, un total aproximado de 916 000 millones de dólares, mientras que la ayuda de seguridad a Ucrania representa solamente una fracción de esa cifra: alrededor de 64 000 millones de dólares estadounidenses en el periodo de diez años desde 2014. Las predicciones catastrofistas del Kremlin sobre una Europa congelada de frío también chocan con la realidad: antes de noviembre de 2024, el almacenamiento de gas en la UE alcanzaba el 95 % de su capacidad, y el 42 % del consumo energético de la UE proviene actualmente de la producción nacional. El autoengaño del Kremlin sobre el colapso económico de Occidente sigue demostrando ser un fracaso, mientras que la propia economía rusa muestra claros signos de tensión debido a las sanciones, con el rublo cayendo en picado y la inflación disparándose en noviembre de 2024. Estas narrativas cumplen un propósito doble: por un lado, desalentar el apoyo occidental a Ucrania exagerando su coste económico, y por otro, ocultar el impacto real de las sanciones occidentales y las medidas restrictivas impuestas en la economía rusa.
- Se ha publicado otro infumable artículo difamatorio en francés contra el presidente Volodímir Zelenski y su esposa, Olena Zelenska, que afirma que el matrimonio compró un hotel de lujo de 88 millones de euros en Courchevel. Como demuestra la cuenta Random osint, el supuesto «informe de los medios de comunicación franceses» resulta ser un vídeo en el que aparecen individuos no identificados hablando en francés con acento ruso, acompañado de documentos falsificados y un sitio web falso registrado apenas unos días antes de que estallara la noticia desinformativa. Estos generadores de bulos incluso añadieron la palabra «hotel» a un nombre de dominio legítimo en su torpe intento de engañar. Este bulo sigue un patrón familiar, similar a la campaña de desinformación de «Jules Vincent» del año pasado sobre la supuesta venta de tierras ucranianas a Soros por parte de Zelenski. Vea también el artículo en el que desmentimos la supuesta compra del Mercedes de Hitler por parte de Zelenski. Estos intentos desesperados de calificar al presidente de Ucrania de corrupto demuestran el continuo uso de tácticas por parte del Kremlin para socavar la presidencia de Zelenski y el apoyo occidental a Ucrania.
- En un intento especialmente cínico de desinformar sobre atrocidades, Pravda, la conocida red de manipulación de información pro-Kremlin, está difundiendo ahora afirmaciones infundadas en polaco sobre «escuadrones de castigo» polacos que supuestamente ejecutaron a civiles en Selídove. Este bulo sigue una de las máximas más utilizadas del manual del Kremlin: acusar a los demás de los crímenes de guerra cometidos por Rusia, por muy bien documentados que estén, y al mismo tiempo impulsar narrativas hostiles e infundadas sobre los voluntarios extranjeros que luchan en el bando de Ucrania. Evidentemente, cuando Ucrania invitó a la ONU y al Comité Internacional de la Cruz Roja a investigar la situación en la región de Kursk en septiembre de 2024, la respuesta del Kremlin fue reveladora. Peskov, portavoz de la propaganda de Putin, calificó rápidamente esta invitación de «provocación» y dejó claro que los observadores internacionales no eran bienvenidos. Este último artículo de desinformación, que se suma a las anteriores narrativas desinformativas sobre soldados franceses que supuestamente ahorcaron a niños, cumple múltiples objetivos propagandísticos: desviar la atención de los verdaderos crímenes de guerra cometidos por Rusia e intentar desacreditar a los aliados internacionales de Ucrania.