Las crisis en Afganistán y en la frontera entre Lituania y Bielorrusia: objetivos de desinformación de esta semana
Mientras la comunidad internacional se enfrenta a la caída de Kabul y Afganistán en manos de los talibanes, el ambiente de las emisiones de la televisión controlada por el Estado ruso es de regodeo. Los Estados Unidos se han convertido en un «Estado regional» o una «gasolinera destruida», según el presentador del programa de entrevistas políticas «60 Minutos».
El Kremlin todavía está dando forma a una narrativa coherente sobre los acontecimientos recientes en Afganistán. Por ahora, los comentarios procedentes de Rusia son marcadamente diferentes: mientras el líder checheno Ramzan Kadryov llamó a los talibanes un «proyecto americano» y avisó de que había que «prepararse para lo peor», el embajador de Rusia en Afganistán afirmó que la situación en Kabul era mejor con los talibanes que con el presidente Ashraf Ghani, ahora exiliado. Aun así, los propagandistas del Kremlin han aprovechado la oportunidad para establecer paralelismos entre Afganistán y Ucrania.
Los presentadores e invitados a «60 Minutos» en el canal de televisión controlado por el Estado Rossiya 24 compartieron maliciosamente una imagen angustiante del aeropuerto de Kabul que se ha convertido en un meme sobre Ucrania, afirmando que los «protegidos» de los Estados Unidos en Ucrania tendrán que huir del país como el presidente de Afganistán, Ashraf Ghani. En referencia a los temas de desinformación pro-Kremlin más recurrentes, el presentador del programa añadió que los «nazis» ucranianos eran el equivalente a los talibanes.

La edición en español de Sputnik también sugirió que los Estados Unidos sembraron deliberadamente el caos en Afganistán, para debilitar a China y Rusia.
Dado que el mundo lidia con la situación humanitaria en Afganistán y el posible incremento de la afluencia de refugiados, la migración también ha sido un tema comentado en los medios de comunicación pro-Kremlin. Sin embargo, el foco no está en Afganistán, sino en Lituania y Bielorrusia.
La desinformación como parte de un ataque híbrido
Las últimas semanas, Lituania ha afrontado un incremento sin precedentes en el número de llegadas de migrantes irregulares procedentes de Oriente Medio y África, que han entrado en el país a través de la frontera con Bielorrusia. Los funcionarios lituanos y europeos han vinculado directamente esta situación con las acciones del régimen de Alexandr Lukashenko, que ha convertido la difícil situación de los migrantes y refugiados en un arma para responder a las sanciones de la Unión Europea (UE) contra a su régimen. (Para más información, consulte las investigaciones de la cadena nacional lituana, el Dossier Center y Der Spiegel sobre cómo Minsk diseñó un plan internacional de tráfico ilícito de migrantes). Los ministros de Defensa de los Estados Bálticos han calificado esta situación de «ataque híbrido» contra la UE y la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), y la desinformación es un elemento clave para justificarlo.
Tanto los medios de comunicación pro-Kremlin como los controlados por el Estado bielorruso han intentado presentar a Lituania, y por extensión a la UE, como inhumana en su comportamiento con los migrantes, aduciendo que los tenían en campos de concentración y que el «Occidente nazi» amenazaba a los migrantes como si fueran ganado. Belarus Today, el heraldo de la Administración presidencial de Bielorrusia y uno de los principales medios de propaganda en el país, llegó hasta el extremo de sugerir que Lituania podría tener que hacer frente a atentados terroristas islamistas como respuesta a sus «acciones abiertamente fascistas». Afirmaciones similares también aparecieron en la televisión controlada por el Estado bielorruso.
Para retomar las afirmaciones de supuestos malos tratos a los migrantes, los medios de comunicación controlados por el Estado bielorruso, junto con los funcionarios bielorrusos, recurrieron a tácticas de manipulación que habíamos visto anteriormente en el este de Ucrania. Con frecuencia se difunden mensajes falsos junto con imágenes retocadas o manipuladas en los que se acusa a los guardas fronterizos lituanos de herir a los migrantes o de no proporcionarles la atención necesaria. (El Servicio Estatal de Control Fronterizo de Lituania desmiente con regularidad tales mensajes aportando las imágenes de vídeo reales). Algunos de estos mensajes falsos han logrado infiltrarse en medios de comunicación que difunden desinformación pro-Kremlin en Europa. Todo esto emula infames intentos anteriores de los medios de comunicación pro-Kremlin de difamar a Ucrania publicando falsedades sobre niños asesinados o incluso crucificados en el Dombás.
Cabe destacar que el manipulado sentimiento de preocupación por el bienestar de los migrantes contrasta marcadamente con afirmaciones de desinformación relacionadas con la migración en los medios de comunicación pro-Kremlin. Hace años que los medios de desinformación pro-Kremlin difunden y amplifican mensajes degradantes sobre los migrantes y refugiados que llegan a Europa, con el objetivo de incitar el odio y la división.
Ahora, al adaptarlos al contexto actual, los medios de comunicación pro-Kremlin buscan sembrar la división en Europa acusando a la UE de ayudar a Lituania y Polonia a expensas de los demás Estados miembros, todo ello en un presunto intento de presionar a Minsk.

En el mundo perverso de la desinformación, Occidente está supuestamente tratando de empujar a «miles de inmigrantes ilegales hacia Bielorrusia», y maquinando siempre nuevas conspiraciones contra Minsk. Con todo, tanto los medios de comunicación pro-Kremlin como los controlados por el Estado bielorruso hacen cuanto pueden para proteger a un régimen que no solo reprime a su propia población, sino que también ha convertido la migración en un arma con fines políticos.