Esta contribución no expresa la posición oficial del SEAE. El SEAE no se hace responsable del uso que se le pueda dar a la información recogida en esta publicación.
Rossotrudnichestvo en África: propaganda y poder blando
En 2024, el Kremlin ha continuado su implacable campaña para ganar influencia en África. Esta campaña no solo se sustenta en viajes diplomáticos, la venta de armas y los despliegues militares del Grupo Wagner y del nuevo Afrika Korps, sino también en las continuadas operaciones de desinformación llevadas a cabo por Rusia. Los medios de comunicación rusos y afines a Rusia difunden sistemáticamente por todo el continente las narrativas del Kremlin sobre los acontecimientos mundiales y sobre la guerra de agresión de Rusia contra Ucrania.
Muchas de estas actividades están a cargo de agentes aparentemente privados que reciben indicaciones (cuando no órdenes) del Kremlin. Uno de los casos es el del difunto Yevgueni Prigozhin, quien sirvió de fachada para que la inteligencia rusa pudiera negar de manera creíble la implicación de Rusia en las campañas de desinformación a nivel mundial, incluida África. Otros agentes tienen una conexión más directa con el Kremlin, como los medios de control estatal RT, Sputnik y TV BRICS. Finalmente, también existen representantes del Estado ruso, tanto en embajadas como en organizaciones dirigidas por Moscú, que actúan a nivel internacional.
Sedes desde Dakar hasta Luanda
Uno de estos organismos oficiales es la Agencia de cooperación rusa o Rossotrudnichestvo [1], también conocida como Casa de Rusia (Russkyi Dom), el nombre que reciben sus sedes de cooperación cultural en el extranjero. Desde 2022, a pesar del creciente aislamiento a Rusia y de las limitaciones presupuestarias derivadas de su agresión contra Ucrania, las sedes y actividades de la Casa de Rusia han proliferado por toda África, desde Dakar hasta Luanda. ¿Cuál es el papel de Rossotrudnichestvo y de sus sedes (Casa de Rusia) en la política exterior rusa relativa al continente africano?
Lo que el Kremlin entiende por «poder blando»
Rossotrudnichestvo se asemeja a una agencia de cooperación cultural y centra sus principales actividades en el extranjero en la enseñanza del idioma, la promoción cultural y la cooperación en educación superior. A primera vista, implementa la política de cooperación cultural de Rusia de manera similar a como lo hacen el Institut Français o el Goethe Institut en Francia y Alemania respectivamente, cuya misión es contribuir al «poder blando» de sus países de origen. Rossotrudnichestvo suele ofrecer cursos gratuitos de ruso y patrocina y organiza exposiciones de artistas rusos en todo el mundo.
Además, las sedes de la Casa de Rusia fomentan la creación de asociaciones de ciudadanos rusos en el extranjero, así como de agrupaciones de exalumnos de universidades rusas y soviéticas. Este organismo también tiene una vertiente relacionada con el desarrollo y la ayuda humanitaria, con un enfoque especial en la comunidad rusófona en el extranjero. Parte del atractivo de la Casa de Rusia radica en la oferta de becas para estudiar en Rusia; al parecer, la organización utiliza el reclutamiento de estudiantes como uno de los indicadores de su rendimiento. Todas estas cuestiones juegan un papel fundamental en la política exterior rusa, especialmente como parte de lo que el Kremlin entiende como «poder blando».
Papel clave del espacio informativo
En la década de los 2000, el «poder blando» se convirtió en un concepto habitual entre los legisladores del Kremlin. Sin embargo, su interpretación difería del significado comúnmente atribuido por el resto del mundo. Este interés por el «poder blando» es resultado de las guerras libradas por Rusia después de 1991. Tras las guerras de 1994 y 2000 contra Chechenia, y la de 2008 contra Georgia, el Kremlin aprendió una lección clave sobre la importancia de contar con el favor de la opinión pública mundial en los conflictos bélicos, especialmente para evitar el aumento de la simpatía internacional hacia sus adversarios. Después de 2014, el poder duro se convirtió en elemento central de las relaciones internacionales rusas, si bien el espacio informativo siguió manteniendo un papel crucial en la política exterior del Kremlin.
Rossotrudnichestvo es una de las organizaciones rusas controladas por el Estado destinadas a moldear el entorno informativo en favor de los objetivos de la política exterior de Moscú, razón por la cual está sujeta a sanciones de la UE desde junio de 2022. De hecho, tal y como se indica en su sitio web oficial, la organización tiene como propósito «reforzar la influencia humanitaria de Rusia en el mundo» y sus sedes en el extranjero se abren únicamente con la aprobación explícita del presidente ruso.
Fundada oficialmente en 2008, Rossotrudnichestvo depende del Ministerio de Asuntos Exteriores ruso y casi todos los 54 millones de euros de su presupuesto (según datos de 2020) provienen del Gobierno federal. La cúpula de la organización, tanto su dirección como su Consejo Público, está compuesta en su mayoría por miembros de Rusia Unida y antiguos altos cargos del Gobierno. Además, la Administración Presidencial es quien tiene la facultad de nombrar y destituir a sus directores.
Proyección de películas de RT
Las sedes de la Casa de Rusia suelen organizar proyecciones de películas de RT sobre temas globales, basadas en narrativas distorsionadas y tendenciosas sobre asuntos de actualidad y que blanquean la política interior y exterior de Rusia, especialmente su guerra contra Ucrania. Bajo el pretexto de fomentar la cultura rusa, Rossotrudnichestvo también promueve la narrativa de la «rusofobia» a través de charlas, exposiciones y actos. En concreto, se promueve la idea de que las políticas occidentales (especialmente en Ucrania, Polonia y los Estados bálticos) hacia Rusia están motivadas por un odio irracional y no por la preocupación en su propia seguridad. Otro de los temas de desinformación más habitual es la visión sesgada del Kremlin sobre ciertos acontecimientos históricos, en la que se minimiza la represión soviética y el colonialismo ruso.
Cooperación con los servicios de inteligencia rusos
Rossotrudnichestvo no actúa de forma independiente. Según su propio reglamento, debe colaborar con otros organismos gubernamentales para impulsar la política exterior rusa. En 2018, el Washington Post reveló que la organización cooperó con los servicios de inteligencia rusos para crear dos supuestas ONG humanitarias que, en realidad, funcionaban como amplificadoras de la desinformación rusa. Otras de sus actividades se acercan más al espionaje propiamente dicho.
Según otro informe del Washington Post, Rossotrudnichestvo ha servido de tapadera para agentes de inteligencia rusos que intentaban reclutar espías. En la sede de la Casa de Rusia en EE. UU. se descubrió un caso en el que un funcionario «ilegal» (que actuaba sin cobertura diplomática) recopiló información sobre espías potenciales que pudieran trabajar para el Estado ruso.
Nuevas Casas de Rusia en el Sahel
Al centrarse en la difusión de la cultura rusa, Rossotrudnichestvo dirige sus actividades hacia los países que estuvieron bajo el control de Moscú, especialmente en el marco de la noción del «mundo ruso». Aun así, esto no les impide llevar a cabo operaciones en otras partes del mundo. Según su sitio web oficial, existen 86 sedes oficiales de la Casa de Rusia en el extranjero, de las cuales cuatro están ubicadas en el norte de África y otras cuatro en el África subsahariana.
Además, también existen sedes «privadas» de la Casa de Rusia en todo el continente, desde Chad a Sierra Leone. La apertura de estas sedes por parte de ONG aparentemente independientes suele coincidir con ciertas acciones de la política exterior rusa. Por ejemplo, la apertura de las tres sedes en el Sahel central se produjo tras el ascenso de regímenes prorrusos en Burkina Faso, Malí y Níger, mientras que las de Guinea Ecuatorial, Somalia y Sierra Leona se establecieron tras el acercamiento diplomático entre esos países y Moscú.
Objetivo: los jóvenes y las élites
Al igual que en otras regiones, la guerra de la información rusa en África tiene como objetivo a los jóvenes y a las élites, es decir, a aquellos con estudios universitarios o a quienes están a punto de incorporarse o ya trabajan en puestos altamente cualificados en el ámbito gubernamental y social. La creación de asociaciones de exalumnos de universidades rusas y soviéticas es una de las actividades principales de Rossotrudnichestvo en África. Según algunas estimaciones, en África podría haber hasta 50 000 graduados procedentes de la educación superior soviética, además de varios miles de graduados de universidades rusas. Las sedes privadas de la Casa de Rusia las suelen abrir nativos del lugar graduados en universidades rusas y soviéticas en el marco de un acuerdo de cooperación con Rossotrudnichestvo, que requiere tanto cumplir las leyes locales como las rusas.
En todo el continente africano, las becas universitarias ofrecidas por las Casas de Rusia son el principal atractivo de la organización. La creciente demografía de África ha ejercido una fuerte presión sobre la educación superior en el continente, lo que ha creado una «enorme» demanda por parte de estudiantes africanos que quieren cursar estudios en el extranjero. En su propuesta para los países africanos, Rossotrudnichestvo establece una conexión directa entre sus cursos de lengua rusa y las becas para matricularse en universidades rusas. Según el organismo, más de 26 000 estudiantes de distintos países africanos han recibido una beca de estudios en el curso académico 2024/2025. En total, el gobierno ruso afirma que el número de estudiantes africanos en Rusia alcanzó los 34 000 en 2023, lo que representa un aumento del 100 % con respecto a los 17 000 estudiantes registrados en 2019, conformando un 8 % del total de 430 000 estudiantes africanos en el extranjero.
Viajar, formarse y socializar en Rusia
Rossotrudnichestvo también involucra a jóvenes profesionales africanos por otras vías, especialmente a través del programa presidencial «Nueva generación». Este programa incluye, entre otras actividades, cubrir los gastos de los viajes a Rusia de jóvenes funcionarios estatales de países africanos para que participen en eventos organizados por dicho país. Por ejemplo, entre el 1 y el 6 de octubre de 2024, se celebró en Moscú un foro sobre seguridad internacional financiado por Rossotrudnichestvo, que contó con la asistencia de participantes africanos, en su mayoría funcionarios estatales de varios países del África subsahariana, quienes recibieron fondos para el viaje a través de sus respectivas sedes locales de la Casa de Rusia. En el foro se abordaron temas recurrentes en el discurso diplomático ruso, donde se restó importancia una vez más a la agresiva política exterior del país y se presentó a Occidente como intrínsecamente hostil a Rusia y al «sur global». Con convenios similares se han financiado viajes de especialistas africanos en otras áreas para formarse y establecer relaciones con sus homólogos rusos.
El cumpleaños de Putin y el revisionismo histórico
La Casa de Rusia también busca establecer lazos de buena voluntad con Rusia a través de otros medios. Por ejemplo, la Casa de Rusia en Niamey difundió, y al parecer produjo, un vídeo musical para celebrar el cumpleaños de Vladimir Putin. Si bien las demás actividades puede que sean menos llamativas, sin duda son igual de nocivas. La Casa de Rusia en Niamey abrió sus puertas con una exposición que presentaba la batalla de Kulikovo de 1380 como una guerra de independencia rusa, comparándola con la propia lucha de Níger por su independencia. Este caso también ilustra los intentos de Rusia de distorsionar la historia, ya que quienes libraron la batalla fueron una coalición de principados eslavos orientales pertenecientes a la Rus de Kiev, no a Rusia. El revisionismo histórico es una de las razones por las que Rossotrudnichestvo está sujeta a sanciones por parte de la UE.
El blanqueamiento de la política exterior rusa
Otras narrativas están vinculadas a la desinformación sobre temas de actualidad. Es habitual que las películas de RT circulen por las distintas sedes de la Casa de Rusia, especialmente las producciones centradas en África, que se proyectan por todo el continente. Una reciente película titulada «La Batalla por África» (Bitva za Afriku) fue proyectada en las sedes de la Casa de Rusia en Egipto, Túnez y Zambia, así como en otros países, incluidos Argentina, India y el Líbano. La película promueve la particular visión rusa sobre la «multipolaridad», con una aparente narrativa anticolonialista que blanquea la política exterior rusa a nivel global, incluida África. Además, la Casa de Rusia colabora con la Academia de RT, la cual, en octubre de 2024, llevó a cabo un curso en línea aparentemente destinado a formar a periodistas africanos en la detección de «noticias falsas». Tal iniciativa presentaba un claro sesgo en contra de los medios de comunicación internacionales.
Muchas veces, estas narrativas están dirigidas a respaldar a los socios rusos a nivel local. En el Sahel central, las sedes de la Casa de Rusia en Bamako, Niamey y Uagadugú promueven activamente sus actividades como parte de una cooperación estrechada con Moscú.
Aprovecharse de la curiosidad y las aspiraciones de la ciudadanía para hacer la guerra
A pesar de todas estas maniobras, las encuestas de opinión indican que los intentos de Rusia por crear lazos de buena voluntad y blanquear su política exterior están lejos de ser un éxito rotundo. En una encuesta realizada en 34 países, el Afrobarómetro señaló que China fue la «influencia externa» más importante en el continente en 2019 y 2021, con un 63 % de los encuestados señalando a Pekín, frente al 60 % de Washington y al 46 % de las antiguas capitales colonialistas. Un 35 % de los encuestados se decantó por Moscú.
Una encuesta realizada en 2023 por Pew mostró una división de opiniones con respecto a Rusia en Kenia, Nigeria y Sudáfrica. Otra encuesta de 2023, llevada a cabo por IPSOS, reveló que los encuestados en África también tenían opiniones encontradas sobre la neutralidad africana en la agresión de Rusia contra Ucrania, con una escasa mayoría a favor de mantenerse al margen del conflicto. Sin embargo, estas cifras no impiden que haya sentimientos positivos hacia Rusia en ciertos contextos. Por ejemplo, según una encuesta realizada en 2023, el 90 % de la población de Mali confiaban en la ayuda de Moscú para combatir la crisis de seguridad que acecha al país, en colaboración con el ejército maliense.
Aprender una lengua extranjera, cursar estudios fuera del país y conocer culturas distintas de la propia son actividades dignas de elogio. El interés a nivel local en las actividades de la Casa de Rusia no puede atribuirse exclusivamente a opiniones pro-Kremlin. Sin embargo, al involucrar a la ciudadanía africana en la guerra de Rusia en la infoesfera, Rossotrudnichestvo y la Casa de Rusia se aprovechan de la curiosidad y las aspiraciones de la población para favorecer las campañas bélicas del Kremlin.
Y lo que es aún más grave: el Kremlin ha aprovechado sistemáticamente el atractivo de estudiar, trabajar o simplemente vivir en Rusia para alimentar directamente su maquinaria bélica, más allá del ámbito de la información. Según Associated Press, cientos de ciudadanos africanos han sido engañados para trabajar en condiciones «esclavistas» en fábricas de armamento rusoiraníes, bajo falsas promesas de programas de trabajo y estudio. En la misma línea, Jeune Afrique afirma que cientos de africanos están combatiendo en el bando ruso, muchos de los cuales fueron llevados a Rusia so pretexto de participar en falsos programas de trabajo y estudio o fueron reclutados directamente desde universidades rusas. El número de víctimas entre los africanos obligados a luchar por Rusia es alto.
[1] Su nombre completo es Agencia Federal para los Asuntos de Colaboración con la Comunidad de Estados Independientes, Compatriotas en el Extranjero y Cooperación Humanitaria Internacional.