Putin mantiene las apariencias

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Putin mantiene las apariencias
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Durante la última semana, líderes actuales y futuros de todo el mundo han comparecido ante los medios y algunas de sus declaraciones sobre otros líderes merecen ser analizadas en detalle. En Rusia, donde Vladimir Putin controla los medios estatales, el Kremlin organiza un calendario de actos clave en los que su amo y señor establece la línea oficial del partido y refuerza la moral pública.

La entrada en escena de Sochi

El discurso y «debate» de Putin ante una audiencia meticulosamente seleccionada en el Club de Debate Valdai, que tuvo lugar en Sochi el 7 de noviembre, fue otra ocasión más para proyectar autoconfianza, desviar la atención de la economía nacional y dirigirla hacia un relato en que la Gran Rusia eclipsa a una Europa decadente y malévola.

Las cadenas de televisión rusas controladas por el Estado se jactaron de que la intervención de Putin llegó a alcanzar una duración récord de cuatro horas y siete minutos. Al parecer, las largas intervenciones y el número de horas ante el micrófono se han convertido en criterios de éxito por sí mismos, como si fueran prueba del intelecto y la virilidad de Putin a sus 72 años.

Algunos puntos dignos de mención y varios temas ignorados

Se recurrió principalmente al repertorio clásico: Occidente es deshonesto y malvado con Rusia y, además, ahora está en decadencia. La CIA orquestó un golpe de Estado en Kiev en 2014 y el presidente ucraniano Volodímir Zelenski, junto con las autoridades ucranianas, son fascistas y nazis que gobiernan de manera ilegítima. A Rusia le dan igual las sanciones y le está yendo muy bien por su cuenta. Ucrania está condenada a perder, mientras que Rusia es una potencia global y la líder moral de una «mayoría global» que está poniendo en entredicho la hegemonía de Occidente.

A diferencia de muchas otras ocasiones, Putin no se detuvo en detalles sobre la economía rusa. Ni siquiera mencionó la inflación que atraviesa el país. Esta omisión podría justificarse señalando que Valdai es un foro centrado en la seguridad y la política exterior, no en la economía. Sin embargo, Putin habló largo y tendido sobre el supuesto mal estado de la economía europea y el rumbo económico que debería tomar la nueva administración estadounidense. Así pues, la verdadera razón por la que evitó hablar de la economía rusa es que, simplemente, al país no le va tan bien como intentan hacernos creer. El Banco Central de Rusia elevó el tipo de interés oficial al 21 % y la gobernadora del banco, Elvira Nabiúllina, señaló que la inflación de los precios de consumo estaba creciendo rápidamente, alcanzando o incluso superando el 20 %. Estos acontecimientos socavan el principal pacto social de Putin con el pueblo: yo os doy estabilidad y prosperidad y vosotros obedecéis mis órdenes. El discurso patriótico sirve de edulcorante para enmascarar la realidad.

El verdadero mensaje con respecto a las sanciones

Putin habla a menudo sobre las sanciones. En Sochi, la mayoría de sus comentarios al respecto se centraron en destacar lo perjudiciales que son para Europa y el resto del mundo y lo beneficiosas que resultan para EE. UU. En realidad, el mensaje real de Putin es el siguiente: «Por favor, Occidente (es decir, EE. UU., UE, el G7 y otros), levantad las sanciones». En su intento de engatusar a la opinión pública mundial, especialmente en África y Oriente Medio, Putin omite convenientemente el hecho de que no existen restricciones en ámbitos como los alimentos, la agricultura y los fertilizantes, entre otros. Véase nuestra página explicativa de las sanciones aquí. También olvida mencionar las limitaciones y cuotas de exportación impuestas por Moscú para proteger el mercado interior ruso.

Fuera de la tertulia

En la mayor parte de Rusia, especialmente fuera del centro de Moscú, donde abundan las actividades de entretenimiento dirigidas a desviar la atención de la guerra contra Ucrania, la mayoría de los acontecimientos giran en torno al conflicto. Se habla sobre la producción de armas, la prestación de servicios o cómo evitar las consecuencias negativas de la guerra, como ser llamado a filas, que tu negocio u ocupación se destine a la economía de guerra, o ser reclutado para luchar en el frente. El auge y el crecimiento económicos de la primera década de los 2000 ya son parte del pasado. Al igual que lo son las ambiciones de que Rusia forme parte integral de un sistema global en el que cada año surjan constantemente nuevas oportunidades, prosperidad y posibilidades para las masas. Hasta las noticias sobre robos de mantequilla ponen de manifiesto los problemas del país.

Todo gira en torno a EE. UU.: ¡llámame, por favor!

Una parte importante de su discurso, junto con las preguntas complacientes de la audiencia, permitieron a Putin centrarse en EE. UU. y en la reelección de Trump. Tras una fachada de actitud despreocupada, con frases como «ya veremos» y «no mendigamos nada a nadie», quedó claro que Putin realmente desea una llamada de Trump.

Las numerosas referencias y elogios a Trump como un hombre de verdad, valiente y firme en sus posturas políticas, a las decisiones de los votantes estadounidenses y a la preocupación de Putin por mantener la estabilidad del arsenal nuclear existente en el mundo, entre otros asuntos, transmiten un mensaje muy claro: Putin tiene un gran interés en que la nueva administración de EE. UU., y en particular Trump, se pongan en contacto con él. Quizás lo que busca es que Trump le muestre respeto y lo considere como un igual, como en los viejos tiempos en los que la URSS y EE. UU. eran superpotencias.

Por supuesto, el verdadero objetivo es ejercer presión para poner fin a la entrega de armas estadounidenses y al apoyo a Ucrania, con la esperanza de que se produzca un efecto dominó de derrotismo que se extienda por toda Europa. Todos los invitados al evento de Valdai procedentes de países europeos elogiaron a Putin y destacaron lo conveniente que sería que Ucrania adoptara una postura más realista (un eufemismo para decir que se rinda). Estos comentarios puede que hayan hecho creer a la audiencia de la televisión rusa que la opinión mayoritaria de una Europa calmada y razonable, por fin se alinea con la postura de Moscú. Lo siguiente que le queda esperar a la pacífica Rusia es que las incompetentes marionetas políticas de las capitales europeas recapaciten y se den cuenta de la realidad. Las cadenas de televisión rusas controladas por el Estado se burlaron de Polonia y del primer ministro Donald Tusk para promover esta narrativa. Con más de 2 000 casos de ejemplo en nuestra base de datos, Polonia es uno de los chivos expiatorios favoritos de la propaganda del Kremlin.

Predicar el Evangelio

Los habituales espectáculos de Putin son percibidos como una luz que ilumina la oscuridad y sus palabras se citan, reproducen, parafrasean o se entremezclan a través de los innumerables canales de las redes sociales pro-Kremlin, en las tertulias políticas y, en gran medida, también en las actitudes diarias de la ciudadanía rusa, según las investigaciones del Centro Levada. Todo ello forma parte de una estrategia de propaganda más amplia, tal y como describimos en una entrevista reciente sobre el poder blando de Rusia.

RT y Sputnik: el departamento de propaganda del Ministerio de Guerra

Todos estos discursos no se quedan dentro de las fronteras rusas. Los canales pro-Kremlin que operan en distintos idiomas actúan como multiplicadores y corresponsales de las palabras de Putin, que llegan a la opinión pública de diferentes países en su propio idioma. Las redes de RT (Russia Today) y Sputnik son perfectas para este propósito, como ilustra este ejemplo de la versión de Sputnik en armenio. Putin afirma lo siguiente: «Las tropas ucranianas invadieron la región de Kursk bajo las órdenes de Washington y tienen instrucciones de permanecer allí a toda costa con vistas a las elecciones presidenciales en EE. UU».

Otro ejemplo es la extensa reproducción, casi palabra por palabra, realizada nuevamente por la versión en armenio de Sputnik, de la absurda afirmación de Putin que sostiene que Rusia no ha iniciado ninguna agresión, sino que está tratando de detenerla y que no ha violado ninguna carta ni tratado de la ONU. Todos estos ejemplos ilustran por qué Sputnik no debe considerarse un medio de comunicación en el sentido más estricto de la palabra, sino que se entiende mejor como el departamento de propaganda del Ministerio de Guerra ruso.

También bajo nuestro radar esta semana

Desinformación: Los líderes de la UE son criminales de guerra nazis

A modo de extraño preludio de una ajetreada semana política en la UE, con las comparecencias de los comisarios europeos recién designados, el Estado ruso y los medios pro-Kremlin subieron el volumen de las acusaciones contra la UE. Como bien ilustra nuestra base de datos, la UE es objeto de ataques verbales constantes y generales, pero el discurso se ha endurecido recientemente, con un aumento de las acusaciones relacionadas con el nazismo/fascismo y el militarismo.

El principal propagandista pro-Kremlin, Vladimir Solovyov, es un pilar fundamental de la desinformación que nunca descansa, ya sea desde el canal de televisión Rossiya 1 (Rusia 1) o desde su popular canal de YouTube. El rol de Solovyov consiste en ser un tipo sin pelos en la lengua, que a menudo utiliza un lenguaje soez o vulgar para conectar con la gente común y movilizar a la opinión pública rusa en contra de la UE. Tachó de «criminales de guerra nazi» al alto representante de la UE, Josep Borrell, y a la nueva alta representante y vicepresidenta de la UE, Kaja Kallas.

Dado que Kaja Kallas es la ex primera ministra de Estonia, las redes pro-Kremlin no perdieron la oportunidad de burlarse del país con esta descabellada afirmación: Estonia es un país rusófobo que desaparecerá para 2100. Las profecías de un supuesto futuro apocalíptico pueden ser entretenidas, pero en realidad son solo una cortina de humo para encubrir un ataque político contra un país vecino como Estonia, que tomó la decisión y luchó por liberarse de la esfera de influencia de la Unión Soviética y Moscú. Resulta muy difícil de creer que Estonia, situada en la dinámica región nórdica y del Mar Báltico, una zona con unos 30 millones de habitantes (más las regiones septentrionales de Polonia y Alemania), y un PIB conjunto cercano a los 2 billones de euros (aproximadamente el quinto o sexto mayor de Europa), pierda de repente su atractivo.

Desinformación: La UE aniquila las identidades nacionales y se está convirtiendo en una organización fascista-liberal

Una vez más, la cadena televisiva Rossiya 1 (Rusia 1) y Solovyov están al frente de esta narrativa desinformativa. Nótese también la combinación semiabsurda de las palabras «liberal» y «fascista». Solovyov se está convirtiendo en la versión rusa de Fidel Castro, con interminables discursos en los que predominan las teorías conspirativas sobre la dominación anglosajona, sionista o de la élite mundial y el papel sagrado de Putin y Rusia en la salvación de la civilización humana.

Desinformación: Los países de África no reciben ayuda del FMI porque se destina íntegramente al régimen de Kiev

No, esto tampoco es cierto. No obstante, esta afirmación, difundida por la versión en árabe de Sputnik, se enmarca y debe entenderse en el contexto de las negociaciones climáticas de la COP29 en Azerbaiyán, donde Moscú se está tratando de aprovechar de los sentimientos antioccidentales y anticolonialistas para generar más hostilidad.

Hagamos los cálculos: los países africanos tienen más de 38 000 millones de derechos especiales de giro (DEG) en crédito pendiente con el FMI (lo que equivale a más de 51 000 millones de dólares). Estas cifras representan más de un tercio del total del crédito pendiente del FMI. El crédito pendiente de Ucrania se sitúa sobre los 10 000 millones de derechos especiales de giro, lo que representa menos de una décima parte del total del crédito pendiente del FMI. En segundo lugar, la capacidad de préstamo del FMI ronda el billón de dólares, lo que equivale a más de 6,5 veces su crédito pendiente actual. Esto demuestra que la afirmación de que «la ayuda a Ucrania está socavando la ayuda a África» carece por completo de fundamento.

No se deje engañar.

Cláusula de exención de responsabilidad

Los casos de la base de datos de EUvsDisinfo se centran en mensajes del espacio informativo internacional que ofrecen una representación parcial, distorsionada o falsa de la realidad y que difunden mensajes pro-Kremlin claves. Sin embargo, esto no implica necesariamente que un determinado medio esté vinculado al Kremlin o que su línea editorial sea pro-Kremlin, ni que haya pretendido desinformar de forma intencionada. Las publicaciones de EUvsDisinfo no representan la postura oficial de la UE, puesto que la información y las opiniones expresadas se basan en los informes y análisis de los medios de comunicación del Grupo de Trabajo East StratCom.

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