Un simple hombre
Un paripé al servicio del orgullo desmedido de un hombre se ha orquestado cuidadosamente entre los muros del Kremlin. Tras su nueva coronación, sigue el régimen de muerte y destrucción del zar, carente de la grandeza que los propagandistas se empeñan en atribuirle.
Mientras Putin se embarca en su quinto mandato gracias a unas elecciones fraudulentas y a haber manipulado la Constitución, el ecosistema de desinformación pro-Kremlin trabaja con esmero en la construcción de una narrativa. La mentira que están tejiendo los manipuladores del Kremlin no solo es acerca del poder del presidente, sino también acerca de su invencibilidad, destino histórico y aprobación divina.
Los relucientes salones del Kremlin y la pompa militarista de la plaza Roja ocultan y silencian el dolor de las innumerables familias que han perdido a sus seres queridos en una guerra sin ningún fundamento que se inició por voluntad del Kremlin. Entre tanto, la retórica vacía del Kremlin sobre el diálogo y la paz está concebida para engañar y confundir a las personas que no están familiarizadas con las tácticas del Kremlin.
Un heredero ilegítimo
El discurso de toma de posesión de Putin, que ha marcado el inicio del quinto mandato de su régimen, ha sido, como cabría esperar, una panoplia de manipulaciones y flagrantes mentiras. Sabemos que su quinto mandato solo ha sido posible gracias a las «elecciones más fraudulentas de la historia moderna de Rusia» y a una previa enmienda a la Constitución, que fue aprobada en una votación que se sospecha que pudo ser amañada.

En su discurso, Putin difundió un sinfín de bulos de desinformación con la intención de presentar a Rusia como un actor de la escena mundial orientado al diálogo y la estabilidad internacional. Se trata de otro buen ejemplo de la neolengua del Kremlin, que, mira tú por dónde, siempre olvida mencionar que el único interés del Kremlin es consolidar cualquier tipo de ganancia obtenida hasta el momento en el marco de su agenda imperialista.
Las vagas promesas de diálogo pretenden manipular a una opinión pública que ha sido preparada para estar receptiva al miedo a una escalada y a la expansión del conflicto bélico. Sus amenazas vacías y su falaz palabrería sobre la paz y el diálogo aspiran a desviar nuestra atención de la tarea más importante de todas las que nos ocupan: apoyar a Ucrania en su legítima autodefensa y en la recuperación del control pleno sobre su territorio soberano.
Gente a quien recordar y gente a quien olvidar
Hoy 9 de mayo tiene lugar en la plaza Roja la exhibición anual de militarismo ruso. Los desfiles, que inicialmente conmemoraban el papel de la URSS como vencedora en la Segunda Guerra Mundial y que contribuyen al tóxico mito de la «Gran Guerra Patria», se han transformado para servir de plataformas con las que justificar la actual agresión de Rusia contra Ucrania.
Como ya hemos señalado anteriormente, las marchas del «Regimiento Inmortal», que servían a las familias para rendir homenaje a los veteranos de la Segunda Guerra Mundial exhibiendo fotos de sus familiares caídos, han sido canceladas en las principales ciudades rusas por, según fuentes oficiales, «razones de seguridad no especificadas». El motivo real puede ser la reticencia del Kremlin a llamar la atención sobre el alto número de bajas que Rusia ha sufrido recientemente en Ucrania, y que algunas fuentes estiman en 500 000, incluidas 150 000 muertes. La razón más probable para ocultar estos datos es el temor a posibles reacciones internas.
Las celebraciones del 9 de mayo en Moscú nos abren una ventana a una sociedad rusa militarizada y adoctrinada en la lealtad ciega a Putin. Solo se espera la asistencia de un limitado número de líderes mundiales, lo que refleja el creciente aislamiento al que se somete a Rusia en la escena mundial.
Carente de grandeza
El ecosistema de desinformación ruso intenta crear una especie de culto hacia la figura de Putin al representarlo como un líder infalible cuyo cometido ha recibido la aprobación divina de Dios todopoderoso. En realidad, los años del régimen de Putin no han traído a la población de a pie más que una mayor opresión, familiares muertos o heridos y, en lugar de grandeza y orgullo nacional, aislamiento internacional. Vladimir «el Grande» se muestra cada vez más como un simple hombre sumido en una búsqueda destructiva de un pedestal.

Otros casos de desinformación aparecidos en el radar de EUvsDisinfo esta semana:
- Ucrania no tiene derecho a existir como estado por discriminar a la población de habla rusa. La versión en alemán de RT, el infame medio propagandista del Kremlin sancionado por la UE, ha publicado un nuevo artículo repleto de odio y desinformación contra Ucrania. El artículo llama a la destrucción de Ucrania como estado y difunde los mismos bulos desinformativos, ya desmentidos innumerables veces, sobre la «discriminación» contra la población rusófona y la comunidad cristiana ortodoxa en Ucrania. Con mentiras como estas, se busca justificar lo injustificable —la agresión a gran escala de Rusia contra Ucrania— y evitar asumir cualquier responsabilidad por todos los horrores que ha provocado la fatídica decisión de Putin de declararle la guerra a ese país.
- Ursula von der Leyen es una burócrata no electa, omnipotente y autoritaria. Tal y como informábamos hace poco, una de las tácticas del ecosistema pro-Kremlin para atacar y tratar de influir en las elecciones al Parlamento Europeo es desprestigiar a los líderes políticos. Una de las narrativas de desinformación difundidas por el ecosistema de desinformación pro-Kremlin tiene como objetivo deslegitimar el liderazgo de la UE tachándolo de «no electo». Como es lógico, se trata de una afirmación falsa. Las presidencias de la UE reflejan en su conjunto los resultados de las elecciones al Parlamento y la presidenta de la Comisión Europea ha sido elegida para su cargo por el Parlamento Europeo, tal y como establece el Tratado de Lisboa.
- Hay tropas francesas en el frente de Ucrania y muchos de sus soldados ya han muerto. Los francófobos en el Kremlin prosiguen sus ataques contra Francia. En esta ocasión están difundiendo una narrativa falaz que afirma que hay unidades militares de la Legión Extranjera Francesa luchando en el este de Ucrania. Quienes promueven estas mentiras no tienen, por supuesto, ninguna prueba que respalde sus falsas afirmaciones. Las autoridades francesas han echado por tierra reiteradamente aseveraciones de este tipo, a las que consideran «torpes intentos de manipulación por parte de Rusia». Con narrativas de desinformación como esta, el ecosistema de desinformación pro-Kremlin intenta retratar a Francia y a otras naciones occidentales como agresivas, mientras que afirma que Rusia está luchando en Ucrania contra fuerzas occidentales.