LA DESINFORMACIÓN PRO-KREMLIN SIGUE IGNORANDO HECHOS BÁSICOS SOBRE SIRIA
La desinformación ignora las responsabilidades de Rusia y sus aliados y utiliza a la Unión Europea como chivo expiatorio
Las sanciones de la Unión Europea (UE) a Siria han sido el blanco favorito de la desinformación de los medios de comunicación rusos y pro-Kremlin para desacreditar las acciones y la política de la UE con respecto a Siria. Esta semana dedicamos gran parte del boletín Disinformation Review a la desinformación sobre Siria, las políticas europeas y el régimen de sanciones.
Últimamente, los funcionarios rusos y los medios de comunicación pro-Kremlin en árabe han aprovechado el trasfondo político y médico para insistir en sus alegaciones recurrentes de desinformación contra la UE.
Esta actividad se ha manifestado en picos de desinformación en torno a tres momentos cruciales: la aparición de la crisis de la COVID-19; la renovación de las sanciones de la UE contra el régimen sirio el 28 de mayo; y la IV Conferencia de Bruselas sobre el apoyo al futuro de Siria y su región.
Los ataques se han centrado en las siguientes líneas:
- La UE está librando una guerra económica contra Siria y el pueblo sirio;
- Las sanciones de la UE impiden que Siria responda a la COVID-19;
- Las sanciones de la UE son ilegales;
- La UE no está ayudando al pueblo sirio;
- La UE está subordinada a Estados Unidos y apoya el terrorismo en Siria.
A continuación, ofrecemos nuestro análisis, que sitúa en perspectiva las últimas narrativas de desinformación pro-Kremlin en torno a las sanciones y acciones de la UE en Siria.
Desinformación: La UE está librando una guerra económica contra Siria y el pueblo sirio
El régimen sirio y sus aliados lanzaron esta narrativa, recurrente desde inicios del conflicto y la imposición de sanciones de la UE, ya en 2011.
La narrativa ha perdurado, pero no ha llegado nunca a popularizarse en comparación con otras narrativas de desinformación más famosas sobre ataques químicos o apoyo al terrorismo. Ello es debido principalmente a que las sanciones de la UE no han tratado nunca de impedir el comercio legítimo con Siria: en todo momento en los últimos nueve años, los sirios han podido encontrar productos europeos en los supermercados y farmacias.
Sin embargo, recientemente, los efectos combinados de la crisis económica en el Líbano, la mala gestión de la economía por parte del régimen sirio y la crisis de la COVID-19 han ocasionado períodos de escasez de alimentos en Siria, lo cual ha servido de base para la reaparición de esta narrativa. La renovación de las sanciones de la UE contra el régimen sirio el 28 de mayo proporcionó a los críticos de la UE la opción de retomar esta narrativa con alegaciones de carácter negativo, como «Las sanciones de la UE están asfixiando al pueblo sirio» o «Estados Unidos y sus aliados europeos libran una guerra económica feroz contra el pueblo sirio».
Tales alegaciones tienen por objeto desviar la responsabilidad por la grave situación económica de Siria, resultado de una mala gestión de la economía por parte del régimen sirio, donde la corrupción y los intereses personales tienen prioridad sobre los intereses del pueblo sirio.
Seamos claros: no existe ninguna guerra económica contra Siria ni contra el pueblo sirio. Las sanciones de la UE se aplican desde el 9 de mayo de 2011 para responder a la represión perpetrada contra el pueblo sirio por el régimen de Siria y sus partidarios. Están dirigidas a las personas y entidades que apoyan las atrocidades del régimen contra el pueblo sirio o que se benefician de la economía de guerra. Las sanciones de la UE están concebidas para reducir al mínimo los efectos negativos sobre los ciudadanos sirios: las autoridades nacionales competentes incorporan y conceden sistemáticamente a los agentes humanitarios todas las excepciones humanitarias necesarias.
Puede obtener más información aquí y aquí sobre la forma en que las sanciones de la UE evitan afectar negativamente a la población siria.

Desinformación: Las sanciones ilegales de la UE impiden que Siria responda a la COVID-19
En el marco de la crisis de la COVID-19, los funcionarios rusos y los medios de comunicación a favor del Kremlin han aprovechado la pandemia para insistir en la narrativa de desinformación contra las sanciones de la UE, alegando que dichas sanciones socavan los esfuerzos de Siria por combatir la COVID-19 y paralizan su sector médico.
De nuevo, se culpa equivocadamente a las sanciones de la UE. La Comisión Europea ha publicado una nota orientativa sobre las sanciones de la UE en Siria, aclarando una vez más cómo se puede enviar a Siria ayuda humanitaria relacionada con el coronavirus. En la nota se explica que las sanciones de la UE no afectan a medicamentos, equipos médicos o asistencia médica suministrados a la población en general y no prohíben exportar a Siria respiradores, desinfectantes, desinfectantes de manos ni detergentes utilizados para responder a la COVID-19.
Resulta interesante destacar el tono y la reacción a nivel oficial tras la publicación de dicha nota, ya que el Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia ha criticado ampliamente las disposiciones como «instrucciones» políticas diseñadas para «evitar proporcionar ayuda humanitaria a los sirios» y «presentar las sanciones de la UE como humanas».
El MAE de Rusia adoptó el mismo tono al acusar a la UE de no respaldar al pueblo sirio cuando se renovaron las sanciones europeas contra el régimen sirio el 28 de mayo. En un tuit, Rusia instaba a la UE a que levantara sus sanciones a Siria para mostrar su solidaridad con el sufriente pueblo sirio: «Invitamos a Bruselas a que muestre solidaridad con el sufriente pueblo de [Siria]».
Contrariamente a lo que se alegaba, la Unión Europea y sus Estados miembros son el mayor donante humanitario en la crisis siria, al haber contribuido con más de 20.000 millones EUR a proyectos en territorio sirio y en países vecinos.
Para contextualizar estos datos, cabe especificar que dos tercios de los fondos destinados desde 2011 a ayudar a los ciudadanos sirios dentro y fuera del país proceden de Europa. Ese dinero ha permitido prestar asistencia humanitaria, de estabilización y de resisiliencia, ayuda médica incluida. Tan solo en 2019, 10 millones de personas se beneficiaron en Siria de asistencia sanitaria primaria financiada por la Unión Europea.
Hace apenas unos días, la UE organizó la IV Conferencia de Bruselas «Apoyar el futuro de Siria y su región», presidida conjuntamente con la ONU. La Conferencia reunió de forma virtual a cerca de 80 delegaciones, que prometieron contribuir colectivamente con un total de 6.900 millones de euros, 4.900 millones de euros en 2020 y 2.000 millones de euros en contribuciones multianuales en el año 2021 y siguientes. Tres cuartas partes de las promesas de contribución procedieron de la UE y los Estados miembros.
Para conocer otras alegaciones de los medios de comunicación a favor del Kremlin, consulte «Las sanciones de la UE hacen caso omiso de la ONU y obstaculizan los esfuerzos para combatir el coronavirus» y «Las sanciones ilegales de la UE obstaculizan la capacidad de Siria para luchar contra la COVID-19».
Desinformación: La UE está subordinada a Estados Unidos y apoya el terrorismo en Siria
La entrada en vigor de la Ley César estadounidense el 17 de junio —tres semanas después de la renovación de las sanciones de la UE— ofreció a los eurocríticos a favor del Kremlin la opción de insistir en su afirmación recurrente de que la UE está subordinada a Estados Unidos, alegando que el momento elegido es un indicio de la conspiración occidental contra Siria.
En esta línea, los medios pro-Kremlin siembran dudas sobre la independencia de la UE, con alegaciones tales como «La política de la UE siempre ha estado subordinada a la estadounidense» o «Europa está sometida a una fuerte presión de Washington».
Es parte de una narrativa recurrente más amplia, en la que se acusa a la UE de colaborar con Estados Unidos apoyando a los terroristas en Siria. Contrariamente a esa teoría de la conspiración destinada a legitimar el régimen sirio, la UE ha reafirmado sistemáticamente su compromiso con la unidad, la soberanía, la integridad territorial y la independencia del Estado sirio, como se indica en la Estrategia de la UE para Siria.
Consulte los casos de desinformación anteriores en los que se alega que Europa está ocupada por Estados Unidos y dispone de soberanía limitada y que la UE está dirigida por Washington.