Escarnio de Eurovisión
Los nacionalistas rusos se ponen en plan quijotesco contra el Festival de Eurovisión
El Festival de Eurovisión, por una parte, es uno de los mayores acontecimientos culturales del mundo con una audiencia de alrededor de mil millones de espectadores. Por otra, la palabra «importante» se utiliza rara vez en relación con este festival. El atractivo radica en que se trata de un evento divertido e inofensivo. ¿Es un buen espectáculo? Bueno, como dirían los romanos: «de gustibus non est disputandum». No viene a cuento discutir sobre cuestiones de gusto: en cualquier caso, es divertido.
Sin embargo, Tsargrad no se une a la diversión. Este sitio web, propiedad de un oligarca, intenta demostrar el verdadero y siniestro propósito del Festival de Eurovisión a través de un extenso y apasionado texto.
Todo se reduce a un ‘freakshow’, propaganda sobre el amor entre personas del mismo sexo y la igualdad de género, odio hacia Rusia y un pasado oscuro con suicidios colectivos.
Tsargrad, que pertenece y es gestionado por el oligarca nacionalista Konstantin Malofeev, ha estado atacando al Festival de Eurovisión durante varias semanas, desde que el primer canal ruso seleccionó, por votación popular, a la cantante tayika Manizha para representar al país con una canción titulada Russian Woman (Mujer rusa). Tsargrad ha equiparado la participación de Manizha en el Festival de Eurovisión a un acto de terrorismo.
Ataque a los molinos de viento
Tsargrad arremete como don Quijote contra los molinos de viento del Festival de Eurovisión. Según este medio de comunicación, el festival es un instrumento de propaganda LGBT, feminismo e incluso (insertar música siniestra) tolerancia. Este último concepto es, según la terminología de los nacionalistas rusos, algo especialmente malo:
La dirección de Eurovisión es, en realidad, un equipo de propagandistas que sirven a los intereses de determinados países, comunican su propio programa y posturas tanto sobre las relaciones humanas como sobre el orden mundial. Es, en realidad, un mecanismo internacional para establecer la ideología de un orden colonial.
Tsargrad dibuja una cámara de los horrores con sus diabólicos maestros titiriteros: Henry Kissinger acecha en la sombra, Goldman Sachs y MasterCard, e (insertar algo más de música siniestra) las feministas.
La tolerante feminista francesa que dirige la Unión Europea de Radiodifusión apoya a la comunidad del «arco iris» y adopta una actitud hostil respecto a los hombres de más de cincuenta años.
Los maestros titiriteros
Tsargrad sigue enumerando el elenco de maestros titiriteros empleando la «culpabilidad por asociación» para demostrar cómo el Festival de Eurovisión es controlado por los Estados Unidos:
[El representante alemán del comité consultivo] combina su trabajo con la pertenencia a la organización Reporteros sin fronteras, que defiende oficialmente la libertad de información. En realidad, Reporteros sin fronteras ha recibido críticas por hacer un uso indebido de una agenda política y producir noticias falsas para desacreditar a países que figuran en la lista negra de los Estados Unidos, entre los cuales está Rusia.
La organización recibe fondos de la organización estadounidense Fundación Nacional para la Democracia. Reporteros sin fronteras no lo oculta en su sitio web. Y esta dotación es, evidentemente, gestionada por el Departamento de Estado de los Estados Unidos.
A lo largo de la historia, Rusia ha cosechado una serie de resultados relativamente buenos en el Festival de Eurovisión: Ganadora en 2008, segunda en 2000, 2006, 2012 y 2014. Rusia acabó tercera cinco veces, en 2003 con t.A.T.u, el famoso montaje escénico gay. Los corredores de apuestas no creen mucho en la contribución de Rusia de este año. La participación de Manizha está en el puesto onceavo en las valoraciones combinadas de las empresas de apuestas.
El ataque de Tsargrad lleva a la conclusión no solo de que el Festival de Eurovisión es un arma que apunta a Rusia, sino de que el festival está injustamente predispuesto contra los participantes rusos. Es un argumento similar al viejo chiste: «La comida de este restaurante es horrible y las raciones son demasiado pequeñas».
El Festival de Eurovisión de 2021 se celebrará en Róterdam del 18 al 22 de mayo. Siga la final aquí y ¡diviértase!
