El lado sucio de la publicidad: confesiones forzadas desde Bielorrusia en YouTube
Para dar una imagen positiva de Bielorrusia y promover un canal progubernamental de Telegram, el canal de YouTube «Belarus – the country for life» («Bielorrusia, país para la vida») utiliza confesiones obtenidas por la fuerza a prisioneros políticos como anuncios de pago.
Principales hallazgos:
- Un canal de YouTube sobre Bielorrusia tiene vídeos con cientos de miles de visualizaciones.
- La interacción, el número de suscriptores y las visualizaciones sugieren un proceso pagado de dinamización para aumentar estos números.
- Los anuncios tenían hipervínculos a un canal de Telegram progubernamental.
- Los vídeos atacan a la oposición y elogian al régimen, que vulnera los derechos humanos.
- Dinamizar los vídeos podría costar decenas de miles de euros, además de los costes de producción.
- Los vídeos utilizados como anuncios van en contra de las normas de YouTube sobre publicidad.
Todo empezó con un tuit alarmante: Tadeusz Giczan, redactor jefe de NEXTA_TV, el mayor canal de Telegram de Bielorrusia, escribió que los vídeos de confesiones de personas capturadas por el Estado bielorruso se utilizan como publicidad de pago en YouTube para anunciar los canales progubernamentales de Telegram.

El hombre en la captura de pantalla del vídeo es Raman Pratasevich después de ser arrestado el 23 de mayo de 2021, tras el desvío forzado del vuelo de Ryanair de Atenas a Vilna al aeropuerto de Minsk.
Pratasevich ha trabajado como fotógrafo y periodista y, actualmente, es redactor jefe de los canales de Telegram de la oposición «Nexta» y «Nexta Live». Tras la elección presidencial fraudulenta de 2020, estos canales recopilaron y publicaron vídeos de protestas masivas y pusieron los contenidos a disposición de todo el mundo. Ahora la confesión forzada de Pratasevich, titulada «El terrorista lo confesó todo», parece que se utiliza para anunciar el canal progubernamental de Telegram Ciruelas Amarillas (@zheltyeslivy).
También es importante tener presente que no es la primera vez que se publican este tipo de vídeos de confesiones forzadas.
El canal
El canal que difunde los vídeos se llama Беларусь – страна для жизни o «Bielorrusia, país para la vida». Cabe destacar que el vídeo promocional oficial de Bielorrusia (también visible en YouTube) desde 2015 se llama igual.

Otro vínculo con el régimen bielorruso resulta evidente por la elección del logotipo del canal, ya que se parece a la bandera presidencial bielorrusa.
La sección «Acerca de» del canal no revela quién está detrás. La única información a disposición del público muestra que tiene 1 390 suscriptores y que el número de visualizaciones supera la friolera de 6 millones.
Por último, pero no por esto menos importante, el canal se creó el 5 de agosto de 2020. El mismo día, se subió un vídeo que mostraba al presidente ilegítimo Alyaksandr Lukashenka dando un discurso. Tras las elecciones presidenciales del 9 de agosto, los vídeos mostraron a manifestantes violentos con una pregunta: «¿Es esto pacífico?» y otro clip despotricaba contra la oposición.
La difusión
Para ver cuántas personas se fijaron en esta campaña de promoción, hacemos una búsqueda en Google con el código de identificación del canal. Encontramos que los vídeos subidos por el canal y después promocionados como anuncios, fueron compartidos en múltiples canales de Telegram. También encontramos un artículo que describía cómo antes los usuarios veían anuncios de champú y cursos de inglés, pero después recibieron clips de vídeos progubernamentales. El usuario autor del artículo también se preguntaba por qué los moderadores de YouTube permitían que se mostraran tales anuncios.
También encontramos un mensaje de Telegram con una captura de pantalla del vídeo de la confesión forzada de la pareja de Raman Pratasevich, Sofia Sapega utilizado como anuncio. El vídeo está cubierto con una marca de agua en ruso en la que pone Ciruelas Amarillas, el anuncio tiene un hipervínculo al canal de Telegram de ese mismo nombre, que también había publicado el vídeo de la misma confesión.
En los comentarios debajo de la captura de pantalla se debate cómo los propagandistas utilizan el presupuesto estatal para este tipo de anuncios y establecen algunos paralelismos históricos.

El coste y los vídeos
Dado que no hay información a disposición del público sobre a quién van dirigidos los anuncios, intentamos determinar cuánto le costaría al canal publicarlos si solo se centraran en público de Bielorrusia. Por lo tanto, imitamos el proceso de creación de un anuncio de YouTube para obtener el coste por visualización sugerido. Encontramos que una visualización en Bielorrusia cuesta 0,01 EUR.
Respecto a lo que se cuenta como visualización, Google Ads la define como un usuario que interactúa con el anuncio, ya sea viéndolo en su totalidad o como mínimo treinta segundos. Es importante tener en cuenta que YouTube no comparte públicamente la información sobre cuántas de las visualizaciones fueron resultado de una promoción de pago.

Los vídeos
Según la información anterior y las 139 000 visualizaciones visibles públicamente del vídeo de Raman Pratasevich, el coste de la promoción debería ser de por lo menos 1 390 EUR. Sin embargo, este es tan solo el importe mínimo. Como se explica arriba, YouTube solo cuenta una visualización si un usuario ve el vídeo durante un mínimo de 30 segundos, pero le cobra al propietario del canal 0,01 EUR cada vez que un usuario vio por los menos 4 segundos del clip.
En cuanto al conjunto del canal, el 2 de junio, tenía 55 vídeos. El más popular presenta al rapero Seryoga que afirma que hay una paz y orden absolutos en Bielorrusia y que la infraestructura funciona. El clip tiene 672 000 visualizaciones, 12 me gusta, se ha compartido 4 veces en Facebook y, según la herramienta de análisis de redes sociales BuzzSumo, es un anuncio.
El canal también tiene múltiples vídeos sobre la líder de la oposición bielorrusa Sviatlana Tsikhanouskaya. Uno de ellos es un montaje de doce segundos con distintos clips que le hacen decir «Ha llegado la primavera y sabemos que los culpables de ejercer violencia contra los bielorrusos… Yo, Svetlana Tikhanovskaya, mi equipo y mis representantes iremos a la cárcel y no es una exageración». La descripción del vídeo es sencilla: «Это конец Света» o «Este es el fin, Sveta». El vídeo tiene 196 000 visualizaciones.
En el otro extremo, podemos encontrar un vídeo de dos minutos que muestra al presidente ilegítimo de Bielorrusia Alyaksandr Lukashenka dando un discurso, los manifestantes acosando a la policía y algunos bebés sonrientes. Según la descripción del vídeo, este es potente, emocionalmente intenso y constructivo, y registró 171 000 visualizaciones.
Las cifras
El número total de visualizaciones del canal es de 6 279 000. Si esta cifra se divide entre los 55 vídeos subidos, el resultado es una friolera de 114 164 visualizaciones de media.
Si se aplica el mismo planteamiento al canal de YouTube de la Agencia de Información bielorrusa BelTA, el resultado es de una media de 7 909 visualizaciones por vídeo.
Además, un canal de YouTube con tan solo 1 390 suscriptores debería recibir normalmente menos de 1 000 visualizaciones de contenidos no promocionados (punto que demuestran ocho vídeos con menos de 1 000 visualizaciones). Las cifras anteriores y las que se presentan a continuación muestran que el contenido era o bien viral o que había más vídeos utilizados como anuncios. Esto último significaría que alguien está pagando a YouTube decenas de miles de euros para atacar las críticas al régimen bielorruso, anunciar un canal progubernamental de Telegram, mostrar que todo está en orden en Bielorrusia y que el presidente es una persona de confianza.
De los cincuenta y cinco vídeos subidos por el canal, BuzzSumo pudo recopilar información de catorce. Si bien solo calificó a dos de ellos como anuncio, algunos de los otros (principalmente la confesión forzada de Pratasevich) estuvieron muy cerca del umbral que BuzzSumo utiliza para detectar un anuncio. Cabe destacar que, mientras el vídeo de Sofia Sapega tiene 193 600 visualizaciones, no ha sido compartido, no tiene me gusta ni comentarios en Facebook, Twitter, Reddit ni Pinterest.

Los canales de Telegram y YouTube
Retomando el tuit de Tadeusz Giczan y la pregunta de qué papel desempeña la Agencia de Información bielorrusa BelTA al utilizar el vídeo de Raman Pratasevich para promover el canal progubernamental de Telegram Ciruelas Amarillas, solo podemos contar con la información de los cibernautas que debaten esta cuestión y comparten capturas de pantalla de anuncios con hipervínculos visibles al canal.
Por lo tanto, a primera vista, el canal de Telegram Ciruelas Amarillas no está vinculado a BelTA. Sin embargo, en él se hacen publicaciones periódicas de materiales y datos personales a los que solo tienen acceso los servicios especiales. Además, publica gran cantidad de contenidos crueles y altamente tóxicos, y no solo propaganda en sí misma.
YouTube ha dicho que ha retirado los anuncios de las confesiones forzadas, pero el daño ya está hecho: los vídeos de Raman Pratasevich y su pareja Sofia Sapega ya han tenido 139 000 y 191 000 visualizaciones respectivamente. Aunque se hayan parado los anuncios, los vídeos todavía están allí, algunos de los cuales muestran a la oposición como criminales y al Gobierno como víctima. Y, con ello, los propietarios del canal parecen poder eludir las Normas de la Comunidad de YouTube que regulan lo que está permitido en la plataforma.
Para algunos, estos vídeos podrían ser un crudo recordatorio de cómo su país trata a los medios de comunicación independientes. Para otros, son un aviso de un régimen autoritario que utiliza el dinero de los contribuyentes e internet para mentir y manipular a sus ciudadanos. Y para otros, estos vídeos son tan solo publicidad valorada en 0,01 EUR por visualización. Multiplicado por cinco o quizás seis millones. Y esto es tan solo un canal.
POSDATA: El 3 de junio de 2021, el canal de televisión estatal de Bielorrusia ONT difundió otro programa en el que se mostraba a Raman Pratasevich en lo que llamaron «una entrevista», pero el programa de una hora y media debería considerarse otro «vídeo de rehenes» en el que se muestra a una persona sometida a una gran presión por parte de las autoridades estatales bielorrusas.
*Este artículo se editó por razones de claridad el 7 de junio de 2021.